Pedalando el Camino: de Figueirido a Pontevedra con la ilusión de una final

En 2010, mientras España ganaba el Mundial, yo corría todos los días desde el puente de los tirantes hasta el embalse de Bora. 14 kilómetros que se convirtieron en una promesa no escrita: mientras la selección siguiera viva, las zapatillas al suelo. Y España, claro, no cayó hasta levantar la copa. Aquel verano también hice el Camino de Santiago en bici con los amigos, el día de la final. Muchas risas, mucho esfuerzo para algunos y muy buen rollo. Una experiencia para repetir. Luego, partido en casa de Toñito, el gol de Iniesta, y una noche que no olvidaremos jamás.

Han pasado 16 años y unos cuantos kilómetros de más. El sóleo y el aquiles ya no son lo que eran, y eso de correr todos los días me lo ha vetado el cuerpo con bastante firmeza. Pero la ilusión no se opera. Y con España en camino de otra gran cita, me he propuesto algo: si llegamos a la final, repito el Camino de Santiago en bici el día del partido. No sé si tendré que ir solo o acompañado pero la idea es hacerlo si o si.

Lo de correr todos los días en los que España siga en el Mundial, va a ser difícil cumplirlos. Una porque estaré de vacaciones al principio. Y dos porque no creo que pueda correr todos los días seguidos. Lo puedo intentar, pero no confirmar.

Sigo entrenando. Despacio, con cabeza, combinando algo de carrera, bici y natación. Y aprovechando para explorar rutas que, además de ponerme en forma, me van recordando por qué me gusta tanto esto del deporte.

La ruta de hoy: Figueirido → Salinas de Ulló → Camino de Santiago → Pontevedra

Hoy ha tocado una etapa circular de esas que apetece repetir. Salida desde Figueirido, bajada hacia las Salinas de Ulló —un entorno que siempre sorprende un poco, con ese contraste entre la ría y los caminos de tierra— y enganche con el Camino de Santiago a la altura de Pontesampaio para llegar hasta Pontevedra.

pedaleando el camino de santiago salinas de ullo

29 kilómetros. 470 metros de desnivel.

pedaleando el camino de santiago desnivel

En papel suena asequible, y en su mayor parte lo es: una ruta para disfrutar, sin prisas, mirando alrededor. Pero que nadie se confíe porque hay tramos que aprietan. Algún repecho con superficie técnica que te pide un poco de atención y algo de fondo, sobre todo si llevas la bici cargada o no tienes las piernas finas del todo.

El tramo del Camino de Santiago entre Pontesampaio y Pontevedra es especialmente bonito y duro, a la vez. Ver pasar peregrinos con la mochila al hombro mientras tú vas rodando tiene algo especial. Te hace pensar en lo que representa ese camino y, de paso, en lo que puede ser llegar en bici a Santiago el día de una final.

Ver ruta completa en Wikiloc.

Si España llega, nos vemos en el Camino

Queda mucho verano por delante y la selección española tiene que hacer su parte. Eso no lo dudo. Yo voy haciendo la mía, kilómetro a kilómetro.

Si España llega a la final, cojo la bici y me planto en Santiago. El carajo va a ser volver. De momento, sigo entrenando e iremos publicando aquí las etapas que vaya haciendo por el camino.

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