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Pontevedra en timelapse

Cuando veo este vídeo, uno se siente orgulloso de la ciudad donde vive. Pontevedra tiene lugares de encanto y todo en pocos kilómetros. Pero lo que más me ha impactado es que un chaval de 22 años cree esta maravilla.

Cuando muchos dicen que la juventud se pasa horas y horas haciendo vídeos absurdos en snapchat o instagram y perdiendo el tiempo en redes sociales, tendrían que ver este vídeo para comprobar que no todos son así. Esto es como en botica, habelos haílos…o carallo é atopalos.

Después de ver esta maravilla, se demuestra que las redes sociales e internet, convierten un vídeo de un chaval en una obra de arte y que millones de personas verán.
Por eso son tan valiosas. Una publicidad en la que todos podemos participar y por muy poco dinero. Otra cosa, es la creatividad que podamos tener pero nadie dijo que fuera fácil.

Allá por los 90, los jóvenes también teníamos creatividad y hacíamos cosas diferentes pero ¿a quién llegaba? Nuestras hazañas se quedaban en casa o en un simple comentario en el periódico local o una pequeña viñeta en una revista de instituto. Eramos unos héroes a nivel local y todo terminaba ahí. Como mucho, nuestra hazaña podía cruzar el puente y que los amigos de Vigo, comentaran algo de los héroes de un pueblito de las Rías Baixas.

Por eso animo a todos a participar de este maravilloso mundo de Internet y sacar todo su contenido de dentro para enseñar al mundo. Seguro que no nos convertiremos en viral, como el vídeo de Pontevedra, pero igual llegamos a alguien que le pueda interesar.

Y no, no hay que trabajar las redes sociales, facebook, instagram, twitter o no se que más. Hay que participar en el mundo de Internet y donde tengamos nuestros público objetivo. Si están allí, fenomenal. A por ellos.

Y tranquil@s que contenido hay, a rabiar…. 😉

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